El ABC de los temblores

  10-04-2017

Los movimientos sísmicos o temblores han estado presentes en nuestra historia desde tiempos remotos, por lo que la cultura sísmica, la preparación y reacción ante un movimiento telúrico, son vitales.


La historia de Chile está marcada por los movimientos sísmicos que han afectado su geografía. De hecho, según el Análisis de riesgos de desastres en Chile de 2012, nuestro país "ostenta ser el país más sísmico a nivel mundial, así como el que ha registrado el evento sísmico (terremoto) de mayor liberación de energía, que tuvo lugar en mayo de 1960".

El mismo análisis indicaba que los desastres originados por sismos han sido los más devastadores en términos de pérdida de vidas humanas en las últimas décadas.

"Chile es un país sísmico". Esta frase ha sido repetida por generaciones y cada cierto tiempo parecemos olvidarlo. En las fracciones de tiempo en que la tierra nos da un respiro, la cultura sísmica se aleja de la palestra, pero en el fondo, en nuestros temores y nuestra memoria corporal, está siempre activa.

¿Cómo nos preparamos para un temblor?

Tanto en el hogar, como en el lugar de trabajo, debemos identificar los objetos que podrían generar peligro durante un temblor. Cuadros, espejos y lámparas colgantes deben ser revisados, a fin de asegurarnos que durante un movimiento sísmico estos no caerán. Además, debemos revisar de manera preventiva los sistemas eléctricos, de gas, cielos falsos y elementos colgantes en general.

Los simulacros y planes de evacuación son muy importantes, por lo que todos los integrantes de una casa o empresa deben conocerlos. Identificar las vías de escape y zonas de seguridad es una tarea que a todos nos compete.

Finalmente, se puede preparar un kit de emergencia para cuando sea necesario.

¿Qué hacer en caso de temblor en el trabajo?

Actuar con calma es el mejor consejo. El miedo y el pánico son enemigos de la emergencia, ya que alteran el estado anímico de las personas provocando que reaccionen de diversas maneras.

Si comienza a temblar en su lugar de trabajo, se recomienda alejarse de ventanales y paneles; no abandonar el edificio ni correr hacia las salidas de emergencia y esperar hasta que el movimiento se haya detenido, esperando las instrucciones de los encargados o líderes de evacuación.

Finalmente, cuando el sismo haya terminado, los líderes de evacuación lo dirigirán a las zonas de seguridad mientras se realizan las inspecciones necesarias, tanto a los colaboradores como al edificio, donde -de ser necesario- se cerrarán llaves de paso y circuitos de energía. Todo de acuerdo a lo señalado en el plan de emergencia de la empresa y/o edificio.

Con esto en mente, los invitamos a sumarse a la cultura preventiva para evitar que las emergencias pasen a mayores, preparen su kit de emergencia, sigan las recomendaciones de la ONEMI y revisen el estado de sus instalaciones, asegurando que las vías de evacuación no estén obstruidas, de modo que cumplan con su propósito cuando sea necesario. Estas medidas no sólo son aplicables para su lugar de trabajo, sino también para su hogar, por lo que puede ser un "agente de cambio", e incentivar la cultura preventiva en su familia y en su barrio.

Una recomendación de FDC Bomberos, especialistas de la emergencia.